La consola retro se caracteriza por usar una frecuencia de banda de 2.4 GHz para conectar mandos a una consola compacta "stick" que se conecta por HDMI a la TV, ofreciendo conectividad sin cables, fácil configuración (plug-and-play), amplia compatibilidad con emuladores (PlayStation 1, NES, SEGA Génesis, etc.), y cientos o miles de juegos preinstalados, con mandos que suelen usar pilas AAA y permiten una experiencia de juego cooperativo.